Pastor’s Message

This last Sunday of the liturgical year we celebrate Our Lord Jesus Christ, King of the Universe.  In our human weakness though we often act as if he were not our king.  Each time that we sin, we violate one or more of his  Commandments.  Throughout human history there have been good kings known for their compassion and support of the people they rule.  They support their people because they accept the idea that what is good for the people is good for them.  On the other hand there have been bad kings too.  They seek to only support themselves by growing in power and by taking from the people they rule.  It is as the Lord told they Apostles: “You know that the rulers of the Gentiles lord it over them, and the great ones make their authority over them felt.  But it shall not be so among you.  Rather, whoever wishes to be great among you shall be your servant.”   So we can say that our Lord is a good thing who serves his people even though he did not need to.  Who even served us, as St. Paul teaches, when we were his enemies.  We will find no better king to make the ruler of our lives.  So as he has served us and continues to serve us, let us follow his example by serving each other and serving our king as he has served us.

 

 

Este último domingo del año litúrgico celebramos a Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo. En nuestra debilidad humana, aunque a menudo actuamos como si él no fuera nuestro rey. Cada vez que pecamos, violamos uno o más de sus mandamientos.  A lo largo de la historia de la humana ha habido buenos reyes conocidos por su compasión y apoyo a las personas que gobiernan. Apoyan a su gente porque aceptan la idea de que lo que es bueno para la gente es bueno para ellos. Por otro lado también ha habido malos reyes. Solo buscan mantenerse a sí mismos creciendo en poder y quitando de las personas que gobiernan. Es como el Señor les dijo a los Apóstoles: “Ustedes saben que los gobernantes de los gentiles lo dominan sobre ellos, y los grandes hacen sentir su autoridad sobre ellos. Pero no será así entre ustedes. Al contrario, el que quiera ser grande entre ustedes estará su siervo”. Entonces podemos decir que nuestro Señor es bondadoso y sirve a su pueblo aunque no lo necesiten. Quien incluso nos sirvió, como enseña San Pablo, cuando éramos sus enemigos. No encontraremos mejor rey para convertirnos en el gobernante de nuestras vidas. Así que mientras Él nos ha servido y continúa sirviéndonos, sigamos su ejemplo sirviéndonos unos a otros y sirviendo a nuestro rey como Él nos ha servido.