Pastor’s Message

Have you ever wondered where the term scapegoat came from?  It comes from the Jewish ritual in the Book of Leviticus for the atonement of sin.  Two goats were selected.  One would be offered in sacrifice for the forgiveness of sin.  Then sins of the people would be confessed over the head of the other goat by the high priest.  That goat would then be sent off in the desert to Satan carrying away the sins of the people.  On the day of the passion of the Lord, he became our scapegoat.  He took upon himself our sins.  He also became the sacrificial goat for our forgiveness.  For these reasons we pray in the Apostles creed that he was condemned, suffered and died for us and that he descended into hell, thus fulfilling the role of the two goats in Leviticus.  Therefore, St. Peter urges us to repent and be converted so that our sins may be wiped away.  And St. John tells us that we have an Advocate before the Father.  He also reminds us that we should show our knowledge and love of the Lord by the keeping of his commandments.

 

 

 

Alguna vez te has preguntado de dónde viene el término chivo expiatorio? Proviene del ritual judío del Libro de Levítico para la expiación del pecado. Se seleccionaron dos cabras. Uno sería ofrecido en sacrificio por el perdón de los pecados. Entonces el sumo sacerdote confesaría los pecados del pueblo sobre la cabeza del otro macho cabrío. Ese macho cabrío luego sería enviado al desierto a donde Satanás se llevaría los pecados del pueblo. En el día de la pasión del Señor, él se convirtió en nuestro chivo expiatorio. El tomó sobre sí nuestros pecados. Él también se convirtió en el macho cabrío del sacrificio por nuestro perdón. Por estas razones oramos el credo de los Apóstoles que él fue condenado, sufrió y murió por nosotros y que descendió a los infiernos, cumpliendo así el papel de los dos machos cabríos en Levítico. Por eso, San Pedro nos dice que debemos arrepentirnos y convertirnos para que nuestros pecados sean borrados Y San Juan nos dice que tenemos un abogado ante el Padre. También nos recuerda que debemos mostrar nuestro conocimiento y amor al Señor guardando sus mandamientos.